no le saca la vuelta a la ley

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Vicentenario

Sobre la producción de la Historia y su fragilidad

The main thing that I learned about conspiracy theory is that conspiracy theorists actually believe in a conspiracy because that is more comforting. The truth of the world is that it is chaotic. The truth is, that it is not the Jewish banking conspiracy or the grey aliens or the 12 foot reptiloids from another dimensión that is in control. The truth is far more frightening, nobody is in control. The world s rudderless. The substance that has most effect upon our culture and upon our lives is completely invisible We can only see its effects. This substance is information.

Publicado: 2015-04-28


Una pintura representa oficialmente la independencia peruana. En el cuadro se encuentra José de San Martín proclamando su célebre declaración. Según señalan los textos de Historia, esto ocurrió el 28 de Julio de 1821. Un objetivo que se le puede atribuir es explicitar la comunión entre las ‘fuerzas libertadoras’ y la élite local. Esta escena marca un antes y después en la división del pasado peruano: antes la colonia/virreinato, después la República del Perú. Pero, ¿qué se encuentra detrás de este perfecto cuadro?

La independencia peruana se contextualiza en la toma napoleónica de España y la expansión del imperialismo británico. La presencia francesa en la península ibérica impuso a José I como monarca. Las diversas posesiones hispanas se reunieron en juntas para autogobernarse ante la ausencia de un rey legítimo. Las ideas liberales que circulaban fueron asumidas por miembros de las juntas quienes proclamaron su independencia. Entre ellas destaca Buenos Aires y Santiago. La expansión del imperialismo británico brindó una fuente de financiamiento y de asistencia militar para la(s) causa(s) independentista(s). El interés de Gran Bretaña fue la obtención de nuevos destinos comerciales para obtener materias primas a bajo costo y vender sus manufacturas.

Es necesario recordar la posición de la élite limeña. Este grupo de individuos jugó un rol hegemónico dentro de las posesiones hispanas en América del Sur durante el periodo colonial/virreinal. Los ‘comerciantes peruleros’ eran conocidos tanto en América como en Europa. Estos comerciantes se agruparon en torno a una institución llamada Tribunal del Consulado. Tuvieron la preferencia para hacerse de mercancías en las ferias comerciales de Panamá por merced real. Luego se encargaron de distribuirlos al resto de Sudamérica con un considerable incremento de precio. De esta manera, la independencia amenazaba rotundamente los intereses de peninsulares y criollos residentes en Lima. Sus propiedades pudieron ser desarraigadas al no estar más protegidas por el monarca español. Su posición a la cabeza de la sociedad colonial, ante la ausencia de la monarquía, fue desafiada.

En Lima no se formaron juntas gubernativas como en el resto de América. Esto a partir de las hábiles maniobras contra revolucionarias del virrey Abascal y a que casi nadie arriesgase sus prebendas por la independencia. A diferencia de la sede virreinal, en Huánuco y Cusco sí se formaron juntas que llegaron a ser sofocadas por el ejército realista. La ‘Ciudad de los Reyes’ se presentó solicita para el financiamiento de campañas contra los independentistas. La caja del Tribunal del Consulado solventó a las huestes monárquicas en la represión fuera del virreinato peruano como dentro de él. Para la elite no importaba la independencia sino la preservación de su status. Fue cuando la situación se tornó irreversible tanto a nivel americano (formación de países) como local (desembarco de San Martín) que se plegaron al movimiento independentista. Esta situación se dio previa negociación por el reacomodo de su poderío y el liderazgo que ejercerían en la naciente república.

Entonces, ¿acaso el cuadro no resulta contradictorio? ¿No es en alguna medida cínico? Aquellos que privilegiaron sus intereses fueron los que suscriben la proclamación ‘patriota’. [se acuestan con el rey y despiertan con San Martín] Ojo, en la imagen no aparece ningún ‘indígena’ miembro de alguna guerrilla que luchó contra la armada realista fuera de Lima (¿exclusión estética o separación de la nación?) Es evidente que en torno al cuadro se manifiestan el silencio y el olvido. La justificación para la articulación de ambas fue la condición como <momento fundacional> de la proclamación de San Martín. Es el ‘pantallazo’ ideal sobre este momento que se quiere transmitir de generación en generación a quienes se afirman peruanos. Además, tiene una función didáctica interesante. Quien mira la pintura debe de identificarse con el espectador de la proclama en la plaza mayor. De esta manera, es un participante del momento primigenio que lleva a la formación de la ‘comunidad imaginada’. La mirada de quien aprecia la pintura encuentra un equivalente con la mirada de algún espectador de aquel acontecimiento.

La articulación del discurso del militar argentino es un claro ejemplo de cómo funciona la performatividad lingüística (‘Hacer cosas con palabras’ de Austin): ‘Desde este momento el Perú es libre e independiente…’. Desde ese momento (18/07/1821) y desde ese lugar (plaza mayor de Lima) la Historia peruana se divide en dos periodos tan sólo con palabras pronunciadas: preindependencia y postindependencia. Ojo2, no importa que San Martín hubiese dado ese mismo discurso varias veces antes, en diferentes lugares y con diferente público. El momento fundacional debe ser en la plaza en presencia de la élite. Toda la ambigüedad, arbitrariedad y displicente participación de la elite limeña quedó olvidada y silenciada porque serán quienes dirijan la república (debieron de pelear por el poder político junto con los militares ‘victoriosos?’). Otro fenómeno silenciado fue la participación de guerrillas ‘indígenas’ por la consecución de la independencia frente al bando realista.

¿En dónde se manifiestan el silencio y el olvido? En la Historia y los encargados de hacerlo son los histeriadores. Seguramente muchos de ellos provinieron de familias acaudaladas por lo cual debieron defender sus intereses (memoria) ante el paso del tiempo. El cuadro representa una herramienta perfecta para los historiadores al tener una perspectiva romántica del acontecimiento: todos los participantes salen contentos y entusiasmados (claro, con ausencia de los ‘indios’). Esta herramienta les permite imprimirla en los diversos textos que elaboran para diversos tipos de enseñanza (¿qué texto escolar no tiene esta pintura en sus páginas?). La escena se re-presenta y re-produce generando la producción del acontecimiento como el ‘momento fundacional definitivo del surgimiento de la peruanidad’.

La re-presentación y re-producción de acontecimientos pasados por historiadores forman los mecanismos de <producción del pasado>.

Son seleccionados sucesos arbitrariamente para formar un corpus histórico políticamente correcto y no necesariamente popularmente válido. Esto implica el disciplina miento en el canon histórico oficial dentro de la enseñanza escolar a través de los años. El <creer> es trascendental para aproximarse a los estudios históricos (el lector tiene la esperanza de que el autor le cuenta la verdad sobre algún acontecimiento pasado). Esta creencia se radicaliza en el dogma de la Historia Oficial que se vuelve una fe para nacionalistas y militares. Pueden defender a muerte falacias que creyeron ingenuamente porque estaba en su texto colegial de histeria. La Historia es frágil. El cuestionamiento del contenido histórico es trascendental para la re-afirmación continua de la nacionalidad. Parece ser que cada historiador está de acuerdo con Leo Strauss por defecto.

Strauss believed that the liberal idea of individual freedom led people to question everything—all values, all moral truths. Instead, people were led by their own selfish desires. And this threatened to tear apart the shared values which held society together. But there was a way to stop this, Strauss believed. It was for politicians to assert powerful and inspiring myths that everyone could believe in. They might not be true, but they were necessary illusions. One of these was religion; the other was the myth of the nation. And in America, that was the idea that the country had a unique destiny to battle the forces of evil throughout the world. [The power of Nightmares pt1]

En conclusión, la pintura representa una visión idealizada de la proclamación de la independencia. Los Historiadores se encargaron de producirla como momento fundacional de la aparición de la República del Perú. La arbitrariedad de las partes involucradas son olvidadas y silenciadas por lo textos históricos. La independencia no buscó la consecución de ideales metafísicos (libertad) sino el reacomodo de intereses económicos/políticos para la obtención de nuevos beneficios. El recuerdo de este episodio conforma un ‘teatro patriótico’ que esconde cínicamente un maquiavelismo pragmático por la búsqueda de ganancias y dominación. Parte de este teatro patético y patriotero es celebrar el Vicentenario solo con loas y exultación del nacionalismo. Es cada vez más apremiante una crítica y mea culpa historiográfica. Una buena broma es creer que el Perú tiene doscientos años de ser República en la práctica y de ‘libre e independiente por la voluntad general de los pueblos’. ¿Qué pueblos?

Ojala se inicie un debate con comentarios para enriquecer el tema.


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