sin ciencia no hay futuro

El bicentenario peruano

Entre mito y realidad

Novela Familiar. Expresión creada por Freud para designar fantasías mediante las que el sujeto modifica Imaginariamente sus lazos con sus padres (imaginando, por ejemplo, que es un niño encontrado). Tales fantasías tienen su fundamento en el complejo de Edipo.Antes de dedicarles un artículo, en 1909 (a), Freud ya había establecido, en varias ocasiones, la existencia de fantasías mediante las cuales el sujeto se crea una familia, inventa con tal motivo una especie de novela (1). Tales fantasías se observan de un modo muy manifiesto en los delirios paranoicos; pronto Freud las encontró también, con distintas variantes, en los neuróticos: el niño imagina que nació, no de sus verdaderos padres, sino de padres importantes, o bien de un padre importante, y atribuye entonces a su madre aventuras amorosas secretas; otras veces él es ciertamente hijo legítimo, pero sus hermanos y hermanas son bastardos. Tales fantasías se atribuyen a la situación edípica; surgen por la presión que ejerce el complejo de Edipo*. Sus motivaciones precisas son numerosas y mixtas: deseo de rebajar a los padres en un aspecto y ensalzarlos en otro, deseo de grandeza, intento de soslayar la barrera contra el incesto, expresión de la rivalidad fraterna, etc.

Laplanche y Pontalis. Diccionario de Psicoanálisis

Publicado: 2020-09-16


La narrativa histórica oficial que desarrolla el periodo de independencia peruano está plagado de adjetivos que evocan ideas más que realidades. Las ideas positivas que representan como ‘libre’ o ‘patrio’ encubren la realidad que expone intereses mundanos..Entre ellas se encuentran ‘libertadora’ (modifica al sustantivo ‘expedición’) , ‘independiente’ (modifica al nombre ‘Perú’) y ‘patriota’/’realista’ (modifican al sustantivo ‘ejército’). En los textos de Historia, estos adjetivos dejan de cumplir su principal función, modificar, y pasan a formar nombres propios: “expedición libertadora”, “Peru independiente”, “ejercito patriota” y “ejercito realista”. Es necesario analizar estas palabras como crítica al discurso histórico oficial ya que es la justificación de la celebración del bicentenario en el 2021.

‘Libertadora’

¿Por qué tuvo que venir una expedición libertadora desde Buenos Aires al Perú? ¿No hubo una expedición o movimiento libertador autónomo y propio del Perú? Tuvo que venir una expedición libertadora, entonces el Perú no era libre hasta antes del siglo XIX. ¿‘libre’ según qué criterio? Una palabra adquiere sentido según el régimen epistemológico que se encuentre vigente. Por ejemplo, en el antiguo régimen mercantil colonial español (régimen epistemológico) del siglo XVIII la palabra ‘libertad’ no tuvo sentido político. Con la revolución francesa y la consolidación de las ideas políticas modernas (régimen epistemológico), ‘libertad’ adquiere sentido y juega un papel fundamental. Un comerciante criollo limeño tenía una posición hegemónica que no necesitaba justificar mediante la ‘libertad’. Esta palabra comienza a usarse solamente tras la presencia de San Martín y los ejércitos extranjeros.

Uno de los grandes problemas con el cual uno se enfrenta al conocer la historia peruana es la extrema romanización y mitificación del periodo de la independencia. Uno encuentra en el discurso ‘héroes’, ‘libertadores’, ‘patria’ y ‘caudillos’, pero en la realidad uno encuentra intereses mundanos a diferentes niveles. La independencia peruana no se dio por la conquista de la libertad sino por la consolidación de los intereses criollos no peruanos. A nivel económico, el siglo XIX refleja el cambio del mercantilismo español por el liberalismo inglés. Se reemplaza el monopolio de rutas comerciales y control de puertos por el libre comercio. A nivel político, se consolidan las ideas políticas modernas del nuevo contrato social y división de poderes que reemplazan al imaginario del antiguo régimen.

La independencia peruana es el capítulo final de la emancipación de América del Sur. Los países vecinos comienzan su independencia con la formación de juntas gubernativas autónomas tras la invasión napoleónica a España. Una vez restituido el rey, desde el Perú se promovieron expediciones militares para sofocar las juntas presididas por criollos locales. De esta manera, el Perú fue el principal bastión realista desde donde se reprimió los focos de insurgencia contra la monarquía. En Lima se concentran tanto el monopolio mercantil de la región como la concentración de rutas comerciales en beneficio de los comerciantes limeños agrupados en el Tribunal del Consulado. No es de extrañar que desde Buenos Aires y Caracas vinieron expediciones militares a Lima para consolidar SU independencia respecto de España y Lima. Para eso debieron derrotar al último bastión realista que era el Perú. Más que introducir al Perú en la libertad vinieron a finalizar y consolidar su independencia. Desde esta perspectiva, puede verse que la expedición no necesariamente fue libertadora sino una intervención o incursión extranjera unilateral para modificar el gobierno local. Cambiado el adjetivo cambia el punto de vista desde el cual se mira el pasado. La Historia peruana oficial está escrita con una perspectiva afín con la propaganda iniciada por San Martin que busca exacerbar su figura y la de su ejército para olvidar el carácter realista del Perú. Se idealiza a San Martín como centro de la atención pero se olvida a los criollos comerciantes que financiaron las huestes realistas e incluso pelearon por la monarquía.

‘Independiente’

¿A qué se refiere “Peru independiente” durante la proclamación de 1821? Desde el siglo XVI hasta la capitulación de Ayacucho se instauró en el Perú un modelo colonial de régimen virreinal (específicamente desde el gobierno del virrey Toledo). Durante la proclamación de la independencia, el Perú siguió siendo virreinato. Incluso la primera forma de gobierno independiente, el protectorado, comienza el 3 de Agosto de 1821. San Martin proclama una idea “el Perú independiente” pero no crea alguna institución independiente (ni el protectorado, ni una junta gubernativa y mucho menos la republica). Eventos fácticos que marcan la independencia peruana como autonomía institucional son:

1 El decreto que convoca al primer congreso constituyente 27 Diciembre 1821.

2 La instalación del primer congreso constituyente 20 Septiembre 1822.

3 El nombramiento del primer presidente peruano 28 Febrero 1823.

4 La promulgación de la primera constitución y el establecimiento de la república!.

5 La capitulación de Ayacucho 9 Diciembre de 1824.

Sí, la República NO NACE con la proclamación de San Martín sino con la promulgación de la primera constitución. El próximo año no se celebran los 200 años de la república.

Lo que se conmemora es la habilidad retórica de San Martín por dividir el sujeto ‘Perú’ en dos periodos a partir del momento de enunciación (la proclamación del ‘desde este momento’): un periodo donde ‘Perú’ no es libre ni independiente y otro donde sí porque él le atribuye esa condición. Todo esto en el marco del cumplimiento de un viejo ritual político colonial (la jura) de sometimiento y homenaje al rey. San Martin legitima esto mediante ‘la voluntad general de los pueblos’. Es necesario pensar que tan general era la voluntad de los pueblos respecto a los intereses de San Martín. Al menos en Lima, la voluntad no era general porque muchos criollos estuvieron del bando realista y conformaron el Ejército Real del Perú. La voluntad de independencia tomó cerca de cuatro años (desde la proclamación hasta el fin de Ayacucho) para hacerse general y consolidarse entre los peruanos. En cambio, la voluntad favorable a la independencia era general para los nacidos en el Perú sino en el resto de territorios sudamericanos.

‘Realista’ y ‘patriota’

La narrativa de la independencia se articula por un maniqueísmo básico entre buenos (patriotas) y malos (realistas). Este maniqueísmo radical da espacio a ciertas preguntas. ¿Cuántos nacidos en el Perú integraban el bando patriota? ‘¿Cuantos el bando realista? Uno imagina por defecto que los peruanos integraban el bando patriota. Sin embargo, cuando uno compara la composición de ambos ejércitos, el bando realista tuvo mayor cantidad de nacidos en el Perú que el bando patriota. Uno imagina que los realistas eran españoles pero estos solo componían máximo un 10 por ciento. El resto eran nacidos en el Perú que lucharon contra la república independiente. Fueron nacidos en el Perú quienes mataron a Jose Olaya o Maria Pqrado de Bellido. Esto se olvida y oblitera en la narrativa oficial que da cuenta de este periodo.

Conclusión

Entonces, el discurso oficial centrado en la proclamación de la independencia produce ciertos efectos. 1. Busca negar y hacer olvidar el carácter marcadamente realista existente en el Perú. 2. Celebra un evento anterior a la consecución final de la república y de la independencia. 3. El periodo comprendido entre 1821 y 1824 muestra un conflicto entre nacidos en el Perú que se manifiesta en la guerra entre dos bandos: realistas y patriotas. 4. Para olvidar lo anterior, se produce una exacerbación a nivel mítico del papel jugado por militares especialmente los extranjeros. 5. La veneración a la figura de San Martín es directamente proporcional al olvido de los conflictos entre peruanos alrededor de la independencia. 6. El sentido heroico y sagrado con el cual se cuenta esta época hace olvidar los intereses mundanos y particulares de ciertos sectores. 7. La conmemoración del bicentenario celebra la idea del Perú independiente pero no del Perú independiente en sí mismo mediante la creación de alguna institución política. No es la constitución de una forma política realmente independiente y autónoma. No celebra los 200 años de la república.

La escritura de la Historia es la concretización simbólica de un punto de vista desde donde se seleccionan ciertos eventos, se silencian otros, se obliteran otros, se modifican otros y se afirman otros. Los eventos reunidos tienen un sentido que no tiene nada de inocente sino es interesado. Todo esto se presenta en narrativas que constituyen el imaginario nacional y fomentan la imaginación individual. El discurso oficial guía, orienta, sostiene el imaginario personal de manera ortopédica. Muchas veces la Historia Oficial funciona como una novela familiar en el sentido de Freud.

Que el Perú colapse en vísperas del bicentenario no es coincidencia. Todos aman al Perú pero no aman ni respetan a sus instituciones precisamente porque no las celebramos. Cada confrontación política es una instanciación ad infinitum de la lucha entre peruanos patriotas y realistas. En los últimos años viene dándose un sentido al pasado peruano que llamo “el mito de la independencia concebida” que busca alinear los sucesos entre 1821 y 1824 con eventos precedentes como las revueltas entre 1811 y 1814. Repensar el pasado es una tarea importante pero es más necesaria en un país tan desigual como el Perú donde el hecho de escribir sobre el pasado es un privilegio de clase. Pienso que antes que creer en narrativas solo hace falta tener sentido común y analizar los textos que se divulgan. Esto es un escepticismo pragmático propio de la autonomía que tenemos para analizar nuestro pasado. Es necesario cotejar los discursos que hacemos sobre el pasado sobre el pasado porque sino se produce el retorno de lo reprimido (omitido, obliterado).


Ps. Retorno de lo reprimido. Proceso en virtud del cual los elementos reprimidos, al no ser nunca aniqui- lados por la represión, tienden a reaparecer y lo hacen de un modo deformado, en forma de transacción. Laplanche y Pontalis.


¿Por qué la independencia gira alrededor de San Martin? Porque es la alternativa por la cual se olvida 1 que el Perú era realista 2 que había un conflicto entre peruanos por la consolidación del gobierno autónomo 3 que había población que se mantenía fuera del conocimiento político. Exacerbar a San Martín es olvidar ciertos detalles como la participación criolla, mestiza e indígena del bando realista. Nada es fortuito en la escritura de historia.



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